Descubriendo al Adventismo

Origen y Fundamento del Adventismo

Habiendo interpretado la profecía de Daniel, Guillermo Miler decidió que Cristo venía el 22 de octubre de 1844, evento que nunca ocurrió y que fue posteriormente conocido com El Gran Chasco del 1844 de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.

Analizando la Profecía de Daniel 8:14

En este artículo queremos continuar en el análisis de la profecía de Daniel 8:14 que por la interpretación adventista se ha convertido en una cruel enseñanza que, como dijésemos anteriormente, se opone al 31 cuando Cristo murió en la cruz del calvario.

La Profecía de Daniel 9 (Parte 1)

Los Adventistas cometen el error de amalgamar las dos visiones de Daniel de los capítulos 8 y 9, creando así una herejía que apoye sus intensiones de apoyar el chasco del 1844.

El Equívoco de Daniel (Mucho Mas importante de lo que podría parecer)

Como evidencia de mi legítimo profetismo, hye recibido una orden del cielo para reagrupar los pasajes de Daniel 9:24-27 (profecía en torno a las 70 semanas) para que fuesen claros al mundo de los interesados por la fe para este tiempo del fin.

Orden de Sucesos y sus Arreglos

Gracias al esclarecimiento y reagrupación de Daniel 9 es colocado el orden correcto de los versículos concernientes a Tito y Lucifer probando con claridad la obra que cada uno ejecuta. ¡Ahora sí que Daniel está claro!

Un Esquema Infernal

La Iglesia Adventista, por medio de empataduras bíblicas quiere llegar al 1844 para cubrir el gran chasco de Miller y sus seguidores y obviar los triunfos de Dios a través de La Reforma del siglo XVI. Lo que ocurrió en 1844 fue un gran chasco que en nada edifica al creyente sino que lo destruye.

Un Claro Esquema Profético a la Luz de la Carta a los Hebreos

Según el Adventismo católico y antibíblico pretenden engañal al pueblo señalando que Cristo pasó del Lugar Santo al Lugar Santísimo en el 1844. Contrario a esto, el apóstol Pablo, inspirado por Dios, en la carta a los Hebreos capítulo 9 versículos 11, 12 y 24 establece que Crisot entró al Lugar…

¡Cuidado, Sé Realista, no te Engañes con Elena G. de White!

El verdadero profeta proyecta a Cristo en sus dichos y en sus hechos; y lo que de Elena White se percibe es un demonio encarnado, pues poseía un carácter grandilocuentemente exigente y lleno de muchos requerimientos maldosos o de mala fe, cosa que se manifiesta a través de todos sus escritos.