Orden y Conducta Social de La Voz del Tercer Ángel

Con esta nueva edición de Palestra daremos inicio a una serie de reportajes especiales en los que estaremos investigando alegadas violaciones a los derechos civiles que otorga la Constitución.

En esta ocasión presentaremos el caso de La Voz de la Reforma, movimiento cristiano presidido por Luis J. Laborde, mejor conocido como “El Profeta del 2000”.  Dicho movimiento se encuentra ubicado en la comunidad de Ángeles de Utuado.

Al conversar con el pastor Laborde, este nos informó que desde su llegada a la comunidad de Ángeles de Utuado han sido objeto de prejuicio, difamación y discrimen por parte de algunos, preeminentemente del sector religioso, quienes han incitado a las agencias gubernamentales para que intervengan con ellos, sin motivo alguno.

Como ejemplo de tal situación, mencionó que hace tres años se vieron precisados a transferir sus hijos del sistema de Educación Pública al programa de Educación al Hogar (Home School).  Entre las razones de mayor peso figuró el hostigamiento emocional al que fueron sometidos los niños por parte de algunos maestros que pertenecen a otras iglesias, quienes le hacían a los niños comentarios insinuantes, preguntas capciosas y señalamientos que los niños no eran capaces de manejar.  Además de que no iban a la escuela para ser cuestionados ni señalados por el solo hecho de pertenecer a un movimiento cristiano con ideas distintas a la mayoría.

Otro ejemplo citado por el señor Laborde fue la ocasión en que Jorge Raschke, del ministerio Clamor a Dios, celebró una campaña con el propósito de “echar fuera de la comunidad al señor Laborde”.  Raschke apeló a su “amiga” en el Departamento de la Familia (a la ex-directora Jenny Ramírez), y a la policía para que investigaran a La Voz de la Reforma.

Al escuchar la grabación de dicha campaña dada por Jorge Raschke, pudimos corroborar que él mismo hizo insistentes llamados a las agencias para que interviniesen.  Dichos llamados fueron acompañados de insultos y epítetos dirigidos a Laborde y sus feligreses.

A raíz de tal incidente señaló Laborde que se intensificaron las manifestaciones de prejuicio y discrimen por parte de una gran mayoría perteneciente a la comunidad de Ángeles.  Posteriormente, cuando el Departamento de la Familia visitó los hogares de los integrantes de La Voz de la Reforma, resultó que no había irregularidades de ninguna clase, por el contrario, los niños estaban en un perfecto estado físico y emocional.

Según los padres, esto obedece al hecho de que los niños gozan ahora de un medio ambiente ideal, libre del hostigamiento al que fueron sometidos por algunos en el sistema público. “Las palabras de Raschke:  ‘Hay que echar fuera de la comunidad a Laborde y a sus feligreses’ ponen de manifiesto su estilo antibíblico [señaló Laborde], pues no hay en Puerto Rico ninguna ley que respalde tales actos discriminatorios.”  Dijo, además, que su responsabilidad es orientar y advertir sobre el engaño que tienen las iglesias, pero que esto es un asunto de ideas, y que las ideas se combaten con ideas, cosa que no hacen los líderes de las iglesias, pero que sí se valen de métodos anticonstitucionales, y podríamos decir que hasta diabólicos, como la coacción, para defender sus intereses económicos.

Durante la conversación el señor Laborde nos instó a procurar un informe policial en el cuartel de Ángeles, sosteniendo que su iglesia ha dado un testimonio de orden y conducta social de altura.  Que lo menos que son es un grupo problemático ni mucho menos peligroso, y que se les quiere atribuir tal imagen injustamente como sucedió en el tiempo de Cristo que, sin causa, y solo por decir la verdad, lo aborrecieron, lo difamaron y hasta lo mataron.

Ya en el cuartel conversamos con el Teniente Cruz, quien procedió a contestar algunas preguntas:

P.  ¿Han dado seguimiento a La Voz de la Reforma?

R. “Hemos pasado por allí en un sinnúmero de ocasiones, principalmente este servidor.  Nunca he visto las personas que visitan el templo fuera de lugar, sino pasivamente. Nunca he recibido querellas desde que estoy aquí…”

P.  ¿Cómo catalogaría sus integrantes:  ordenados o desordenados?

R. “Personas completamente ordenadas y pasivas.  No ha habido ningún tipo de problema con ellos en la comunidad.”

P.  ¿Suelen frecuentar barras o buscar problemas en la comunidad?

R. “Negativo, inclusive, ninguno de los que integra La Voz de la Reforma toma, según tengo entendido.”

P.  ¿Tienen conocimiento de que halla droga o armas entre ellos?

R. “Negativo.”

P.  ¿Han recibido querellas por abuso de menores o violencia doméstica?

R. “Nunca en el tiempo que llevo.”

P.  ¿A qué se dedican los miembros de La Voz de la Reforma?

R. “Ellos son personas trabajadoras, y en nuestras rondas lo que podemos observar es que se reúnen para estudiar la Biblia.”

P.  ¿Estas reuniones son escandalosas o pasivas?

R. “Completamente pasivas.”

P.  ¿Son un grupo unido?

R. “Muy unido.”

P.  ¿Le abren las puertas a la policía?

R. “Entiendo que de tener que realizar alguna entrevista cooperarían.”

P.  ¿Están accesibles?

R. “Sí, completamente.”

P.  ¿Es cierto el rumor de que viven todos dentro de una comuna?

R. “Yo los conozco como personas que viven dentro de la comunidad, cada uno en su hogar.”

P.  ¿Viven todos en una misma edificación o integrados a los distintos sectores?

R. “En distintos sectores.”

P.  Si no son un grupo problemático y se comportan pasivamente, ¿entendería que el prejuicio y los rumores son por causa de sus ideas?

R. “Es posible, porque toda persona que tenga otras creencias ostenta una forma ideológica aparte de la de ellos.”

P.  ¿Entiende que es justo que se manifiesten tales prejuicios por creencias religiosas?

R. “Todo ciudadano tiene derecho de pensar en qué es lo que debe creer.”

P.  ¿Ha escuchado algún rumor de alguna planificación en contra de La Voz de la Reforma?

R. “No, negativo.”

P.  ¿Podríamos concluir, en base a la información, que el historial de La Voz de la Reforma es uno de carácter positivo?

R. “Nunca se ha recibido querellas de ellos de ninguna índole.”

A raíz de tal informe de parte de la policía pudimos darnos cuenta que el testimonio del señor Laborde es veraz.  No hay causa alguna para que se manifieste prejuicio.  Tampoco para que se les forje una imagen negativa.  Contrario a eso, hemos encontrado en la investigación y en las entrevistas realizadas que Laborde y sus feligreses son personas de bien, libres de todo tipo de vicio y muy llanos.  Particularmente el señor Laborde es una persona muy llana, que siempre estuvo dispuesto a dar explicaciones a todas nuestras preguntas, y accedió a recibirnos en cualquier otro momento que lo solicitáramos.

En su hogar pudimos observar mucha unidad y respeto entre él y sus esposas prefigurativas (pertenecientes a un comité educativo), dentro de un ambiente donde se puede apreciar la decencia y, sobre todo, el interés por los asuntos bíblicos.

Hicimos acercamientos a líderes de otras iglesias, así como a varias personas de la comunidad, las cuales no estuvieron dispuestas a realizar declaraciones oficiales para Palestra, aunque extraoficialmente se “despacharon con la cuchara grande”.  Entre estas personas figura una mujer de nombre Olga, quien labora en el cuartel de la policía.  La misma hizo comentarios en contra de La Voz de la Reforma, sin proveer evidencia alguna.  Se negó a la entrevista, inclusive hasta su nombre quiso ocultar.  Tal conducta hizo que este servidor se cuestionara:  ¿Por qué no acceder a contestar oficialmente?, ¿por qué ocultar su nombre?, pues a la hora de hacer los gestos despectivos y comentar negativamente no sintió temor… (Casualmente es de familia católica).

Tanto el señor Laborde como algunos de sus feligreses denunciaron el “periodismo amarillo”, pues han sido víctimas de varios “periodistas” que han moldeado la noticia y la han presentado como “gusto y gana” le han dado.  Entre estos mencionaron a Carmen Jovet, quien realizó un programa en el cual invitó a personas que no estaban de acuerdo con las enseñanzas de Laborde ni tampoco le conocían.  Sin embargo, no invitó a Laborde para que defendiera sus ideas y, más aún, su persona. “Lo menos que hizo Jovet fue hablar de ideas, sino que los insultos fueron la orden del programa”, apuntó Laborde.  ¿Es eso objetividad?  También señaló a otros como Cobo Santarosa y Enrique Grata, “personas que no buscan la verdad, sino el ‘rating’.”

Palestra entrevistó a varias personas en el pueblo de Hatillo, pueblo natal de Laborde, y lo que se nos comentó fue que Laborde ha sido una persona que, aunque venía de familia pudiente, siempre se ha identificado con la gente de escasos recursos.   “Fueron varias las veces que al ver a uno de sus amigos descalzos se quitaba sus zapatos y se los regalaba, y al llegar a la casa decía a sus padres que los había perdido en la playa”, nos comentó el Sr. Luis Martínez, compueblano y amigo de la infancia de Laborde.

El señor Laborde fue condecorado y licenciado honorablemente del Ejército de los Estados Unidos; su expediente en el Departamento de la Policía está completamente limpio.  Sirvió como educador, y Coordinador de Escuela y Comunidad en el distrito escolar de Toa Baja; implementó el programa de media tarifa para incapacitados y envejecientes en la Autoridad Metropolitana de Autobuses (AMA) mientras trabajó para esa agencia.  Y si fuéramos a resumir su historial, diríamos que siempre ha trabajado de una manera u otra como servidor público.

En fin, no hemos encontrado absolutamente nada de lo que comentan algunos (preeminentemente de los sectores religiosos), sino a un grupo de cristianos que sostienen unas ideas sólidas que colocan en una posición difícil a las iglesias, y esto, porque pone en tela de juicio su legitimidad.  Por esta única e injustificada razón los han difamado y discriminado, violando así sus derechos constitucionales.  En fin, lo que hemos encontrado es un grupo de personas con una alta preparación bíblica, y esto obedece, según declaran, a la educación que Laborde les ha brindado.

El señor Laborde tiene unas enseñanzas que, en honor a la verdad, son distintas, pero siempre está dispuesto a acudir ante cualquier foro o debate para presentar su fundamento bíblico.

Concluimos diciendo, que los alegatos del señor Laborde y sus feligreses sobre las violaciones a sus derechos constitucionales, fueron constatados por el periódico Palestra durante el curso de esta investigación.  Exhortamos al gobierno estatal y al municipio de Utuado a que tomen carta en este asunto que trastoca los más fundamentales principios democráticos; garantizándoles al señor Laborde y a su iglesia el trato justo y respetuoso que corresponde a todo ciudadano, independientemente de sus ideas, a las que al fin y al cabo tienen perfecto derecho.

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